Comer vegano es comer sano?

Supongo que ya habréis visto algo sobre este tema en la red. Comer vegano es comer sano? Hay muchísimo. Desde el que hace esta pregunta para concluir rápidamente con alguno de los tan recurridos tópicos sobre las carencias alimentarias que genera. Sobre el déficit de proteínas debido a no comer ni carne-ni leche-ni huevos.

Otro argumento muy utilizado es que muchos de los productos estrella veganos tienen tantas calorías, grasa y colesterol como cualquier otro fast food…

Y si. En cierto modo tienen razón, aunque en realidad su objetivo último es, la más de las veces desacreditar este modo de vida, no toda la comida vegana es sana.

Empecemos aceptando que, aunque en esta época en que vivimos tan aceleradamente nos cueste encontrar el tiempo y las energías para hacerlo, la única comida que podemos garantizar qué contiene es aquella que nos preparamos nosotr@s mism@s. Ergo, la que compramos en el súper, puede ser dudosa… Charcutería vegana? Hamburguesas? Medallones adobados? Quesos?

Los hay más logrados, más ligeros, de mejor calidad, pero en general no son comidas para hacer de ellas nuestro día a día. Todas tienen conservantes, espesantes, grasas en cantidades considerables, azúcar. Ingredientes que contribuyen a darle más durabilidad, y, lo que es más importante, más sabor. Entendamos que el fabricante quiere que sus productos sean comprados, más que nuestro balance de grasas, azúcares, nutrientes. Tiene que estar rico, más aún, delicioso, y nos tiene que dar ganas de volver a comerlo.

Hay que reconocer que cuando estamos haciendo nuestra «transición» (esta palabreja que se repite tanto en los círculos veganos, y que alude al período en que cambiamos nuestra manera de alimentarnos), son un recurso muy valioso porque nos permiten comprobar que el mundo no se acaba si no nos comemos un filete o una pizza con 4 quesos. Y además, que de cualquier manera contribuyen a general un concepto éticamente más sano y sostenible de alimentación. Pero deberíamos considerarlos como tales, o como una salida rápida para «esos días» en que nos trastocó el horario, o que vamos con demasiada prisa. La excepción, no la regla!

Lo ideal: comprar cantidades de productos «de esos que crecen en el suelo y no han sido modificados, o lo han sido mínimamente» . Tenemos la ventaja de que nuestras comidas no tienen una caducidad tan drástica como las que incluyen productos animales, lo que nos da un poco de margen para organizarnos, y en lugar de preparar algo para una comida, podemos hacerlo para dos, o más (si podemos congelarlo). Hay muchos trucos para organizarnos y comer como príncipes, y opciones fáciles, rápidas y sabrosas.

Comida sana

Que vives a mil por hora? Conozco a muchas personas que llevan un ritmo de trabajo muy ajustado y pueden con ello. Organización! Una manera super práctica de organizar las comidas para la semana es hacer meal prep (un día en que tenemos tiempo cocinamos, preparamos y almacenamos distintos ingredientes que nos dan la posibilidad de combinarlos para tener así, con una sola cocinada, menús variados para toda la semana.

Nadie dijo que es fácil… La verdad es que no! Pero vayamos haciéndonos a la idea de que eventualmente tendremos que hacer ajustes en nuestra manera de comer, fundamentalmente por motivos de salud, o por perfeccionismo. Ambos valen por igual.

 

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