
Qué mejor acompañamiento para esas tardes de té y ganas de algo hecho encasa que unos deliciosos scones, acompañados por una buena mermelada de frambuesas?
En realidad, se sirven con mermelada y nata montada, o sea que si queréis, tenéis la posibilidad de conseguir alguna buena nata vegetal e incluirla en este banquete. Yo, particularmente, paso, ya que están tan buenos con el ácido de la mermelada, que a mi gusto la materia grasa lo torna demasiado «llenante». Para gustos, sabores, como dicen por ahí…
Lo bueno que tienen es que se pueden hacer en un periquete, no hace falta ser expert@s pasteler@s, y sus ingredientes son ésos que siempre tenemos en la cocina.
Son una buena oportunidad para un buen rato de charla y dejar pasar un poco el tiempo sin rumbo…. para esas tardes de lluvia que invitan a sentarse frente al jardín… Ya me contaréis.

Ingredientes:
- 2 tazas de harina.
- 1 sobre de polvo de hornear
- 1/2 cucharada de té de sal.
- 1/4 taza de azúcar.
- 6 cucharadas de margarina vegetal.
- 2/3 taza de leche vegetal (soja).
- 1 cucharada de té de extracto de vainilla.
- 1 cucharada de té de zumo de limón.
Preparación:
- Precalentar el horno a 200 grados.
- En un bol, mezclar la harina, polvo de hornear, sal, azúcar, y agregar a esta mezcla la margarina, mezclar hasta que adquiera una textura arenosa.
- Agregar la leche, la vainilla y el zumo de limón y mezclar todo hasta que tome la forma de un bollo.
- Espolvorear sobre la encimera u otra superficie plana un poco de harina y amasar sólo lo necesario para integrar los ingredientes y formar una pelota mas o menos uniforme. Tener en cuenta que cuanto menos los amacemos, más tiernos quedarán.
- Estirar con un palo de amasarhasta lograr un espesor de unos 2 cm y cortar en círuclos de unos 5/6 cm de diámetro.
- Colocarlos sobre una placa de hornear cubierta con papel vegetal o base de silicona y pincelar las piezas con un poco de leche vegetal.
- Hornear durante unos 15 minutos, o hasta que estén doraditos.
- Retirar y servir cortados por la mitad con mermelada.