
Hablando de meriendas y tardes en casa… Éstas galletas de manzana, avena y canela son una muy buena opción para tener siempre a mano, ya que son un bocado dulce, pero con las ventajas de los cereales integrales y el sabor reconfortante de la canela. Ideales para acompañar un buen café!
Otra muy buena idea es utilizarlas como tentempié para llevar, ya que son fáciles de transportar: no tienen baño pegajoso ni se rompen, ni se desarman. Como acompañante del café en el almuerzo, o para los niños en el colegio… Se adaptan a múltiples circunstancias.
Yo las preparo (hago receta doble), y coloco la mitad en un gran frasco que tengo para cookies, y el resto lo congelo en dos bolsitas, así tengo para ir reponiendo a medida que se van consumiendo. De esta manera no tengo que hacerlas tan a menudo… porque en casa son una tradición, siempre hay!

Ingredientes:
- 1 taza de avena.
- 3/4 taza de harina integral
- 2/3 taza de azúcar moreno
- 1 cucharada de té de polvo para hornear
- 1/2 taza de manzana rallada (con cáscara incluida)
- 1/4 cucharada de té de sal
- 1 y 1/2 cucharada de té de canela
- 1/4 taza de aceite (yo suelo usar de girasol, que no tiene un sabor tan dominante como el de oliva, o margarina vegetal)
- 1/4 taza de leche vegetal, de la que más os guste
- 1/2 taza de pasas de uva sin semilla
Preparación:
Os puedo ir con el rollo de ….»mezclar por una parte los ingredientes secos y luego…..», pero en realidad, yo voy agregando todo en un bol, y cuando ya está, lo mezclo, y voy colocando bolitas en una placa de horno cubierta con papel vegetal… Eso sí, cuidando de dejar dejar un mínimo de 2 cm entre una y otra porque suelen crecer o expandirse.
Cómo hago las bolitas? Hay dos opciones:
- Cojo la mezcla con una cuchara y con las manos húmedas le doy la forma deseada. Quedan más bonitas y uniformes, pero se hace bastante pegote y hay que lavarse varias veces las manos durante este proceso, lo cual lo hace más engorroso y se demora más.
- Cojo la mezcla con una cuchara de té y la vuelco sobre la placa empujando hacia abajo con la parte convexa de otra cucharita. Si queda demasiado irregular, la compongo un poco con la cuchara, y así termino con las manos limpias. Veámoslo así: de esta manera se ven más «artesanales», tienen el sello de hecho en casa…
Esta receta es tan fácil (no falla!) y tiene tanto éxito que la utilizo como base para otras variantes:
- A esta misma receta le agrego 4 cucharadas soperas de cacao puro en polvo, le quito las pasas de uva, y obtengo unas deliciosas cookies de avena y choco.
- O le agrego en lugar de la manzana, zanahoria rallada (en mayor cantidad, casi una taza), y reemplazo las pasas de uva por arándanos secos (los pico un poco sobre una tabla para que se distribuyan mejor y su presencia sea más sutil), y obtengo unas carrot cake style cookies.
Os invito a probarlas, y a idear nuevas variantes, y por supuesto, a compartirlas conmigo!