![]()
Especial para una tarde de té, o para sacarnos de apuro en esas ocasiones en las que queremos preparar algo dulce sin complicarnos demasiado. Lo mejor de esta tarta es que se hace prácticamente con lo que solemos tener en casa, y además, una lata de cabello de ángel puede salvarnos en cualquier momento. Se conserva muy bien, ocupa poco y siempre está lista para ser la protagonista de un postre improvisado.
¿Qué es el cabello de ángel?
Es la fibra caramelizada de la calabaza confitera o calabaza cidra, un clásico de la repostería tradicional. Tiene una textura suave y brillante, y un sabor delicadamente dulce que combina a la perfección con masas quebradas, hojaldres o bizcochos. Aunque sí, lleva bastante azúcar (¡nadie dijo que no!), también aporta fibra y ese toque artesanal que nos conecta con los dulces de toda la vida.
En este pie, la base está hecha con una mezcla de harina integral y harina común a partes iguales, lo que le da una textura más rústica y un sabor ligeramente tostado que equilibra muy bien el dulzor del relleno. Además, le he añadido nueces troceadas, que aportan un contraste crujiente y realzan el conjunto con su sabor profundo y ligeramente amargo.
El resultado es una tarta sencilla pero elegante, con un aspecto casero que invita a probarla incluso antes de enfriarse del todo. Se puede disfrutar tanto templada como fría, y acompaña de maravilla un té aromático o un café después de comer.
![]()
A veces, los postres más simples son los que más nos reconfortan. Y esta tarta, con su mezcla de tradición, textura y dulzura justa, tiene todo lo necesario para convertirse en un clásico de esas tardes en las que apetece algo dulce, pero sin complicaciones.
Ingredientes:
- 1 taza de harina común
- 1 taza de harina integral
- 1/2 taza de azúcar
- 2 cucharadas de té de polvo para hornear
- ralladura de 1/2 limón
- 1 taza de leche de almendras
- 500 g (1 lata pequeña) de cabello de ángel
- Nueces y azúcar (yo utilicé azúcar moreno) para decorar
Preparación:
- Precalentar el horno a 180ºC.
- Colocar en un bol las harinas, azúcar, polvo de hornear, ralladura de limón, mezclar un poco.
- Agregar la leche y amasar sólo lo indispensable para formar un bollo de masa homogéneo.
- Reservar un bollito del tamaño de una pelota de tenis para decorar, y estirar el resto con un palo de amasar.
- Forrar una base de unos 25 cm y colocar sobre la misma el cabello de ángel.
- Estirar la masa que habíamos reservado y cortar tiras de 1 cm de ancho para decorar. Formar una especie de enrejado con las tiras sobre el pastel, y en los huecos colocar nueces.
- Espolvorear con una cucharada de azúcar moreno y llevar al horno unos 20/25 minutos, o hasta que se tuesten los salientes.
![]()