Este pesto con albahaca y rúcula es un acompañamiento genial para comidas italianas (va bien con pastas y pizzas), y también para ensaladas y sándwiches. Y como digo ensaladas, digo un Buddha bowl al que le queremos dar un poco de distinción…. Os aseguro que no pasa desapercibido!
![]()
Actualmente lo conseguimos preparado en todos los supermercados, pero el problema que tiene es que en la mayoría de los casos contiene queso… En las tiendas naturistas y especializadas en dietética podemos encontrar variedades de pesto muy gourmet, pero bastante elevadas de precio.
Por otra parte, es muy fácil de preparar en casa, aunque hay un problemilla: no siempre se consiguen las cantidades de albahaca fresca que se necesitan para prepararlo… Pero siempre surge una solución, o varias:
- Esperar a la «temporada alta» de la albahaca y comer pesto hasta hartarnos.
- Combinar la albahaca con rúcula y conseguir así un pesto consistente, con una presencia notable de materia verde fresca.
- Si no hay caso, de ninguna manera conseguimos albahaca fresca, podemos echar mano de unos sobres maravillosos de esta aromática congelada que se venden en varias grandes superficies, guardarlos en el congelador y tener a disposición.
Es debido a todo esto que he eliminado de la lista de la compra el pesto envasado, y en su lugar he incluido albahaca y rúcula, lo hago yo misma en 2 minutos.
![]()
Ingredientes:
- 1 taza de hojas d albahaca
- 2 tazas de hojas de rúcula
- 2 cucharadas de zumo de limón
- 1 diente de ajo grande (o 2 pequeños)
- 1/4 taza de aceite de oliva virgen
- 1/2 taza de nueces.
- 1 pizca de sal
Preparación:
Colocar todos los ingredientes en el vaso de la licuadora y procesar hasta lograr la consistencia deseada. Si os resulta muy espesa podéis agregarle un poquitín de agua.
Se conserva en la nevera (si es en un recipiente de cristal, tanto mejor) durante unos 3 o 4 días.