
Creo que a tod@s nos pasa que tenemos épocas en las que repetimos platos. Nos hacemos una especie de rutina semanal: los lunes tal cosa, a media semana, otra; los sábados tal otra…. Y de repente recordamos algún plato que hace mucho no preparamos, y lo agregamos a nuestro menú semanal…
Bueno, eso me pasa a mí justamente ahora con las verduras rellenas. Hay unos pimientos increíbles, a buen precio y que se aguantan perfectamente varios días en la nevera, hasta que se nos ocurra prepararlos.
Por lo tanto, los he vuelto a incluir. Y he dado por fin con mi relleno preferido.
Una opción fácil, barata y con ingredientes simples
He probado diferentes ingredientes que se suelen incluir en este tipo de preparaciones pero no me terminaban de convencer: las setas sueltan mucho líquido y todo queda un poco gomoso, el tofu le da un sabor muy ácido, y los preparados premium requieren de muchos ingredientes que no solemos tener en nuestra despensa particular.

Pues bueno. Esta sí! Está muy buena, tiene un sabor apetitoso pero a la vez bastante neutro y una consistencia ideal. Viene bien para rellenar verduras (pimientos, calabacines, berenjenas), para hacer albóndigas y, por qué no? para darle el toque sustancioso a las capas de una moussaka.
Sin pensármelo demasiado, lo califico, para mí, como el mejor relleno. Y lo mejor de todo: lo he sacado de la nada. Contiene ingredientes que todos tenemos en casa.

Otra cosa atractiva: con estas cantidades nos alcanza para rellenar tres medios pimientos muy grandes y nos sobra para unas albóndigas, o lo que se os ocurra. A lo que me sobra lo guardo en un recipiente hermético en la nevera. Aguanta perfectamente unos 5 días, y nos permite echar mano de ello para improvisar cuando no tenemos mucho tiempo.

La única cosa que si no acostumbráis a comprar os podría faltar es el pan de centeno, el cual, si bien tiene un sabor bastante fuerte y una textura muy densa, es un tentempie que nos aporta mucha, mucha fibra, y además tiene un efecto saciante. Si lo colocamos en la tostadora se vuelve crocante y acepta de buen grado un hummus, guacamole , mantequilla de cacahuete…. etc.
Bueno, vayamos a lo que nos ocupa.
Ingredientes
- 3 dientes de ajo.
- 1/2 cebolla (grande).
- una cucharada de miso (shiro miso) o Marmite. Se puede prescindir de los mismos, pero le aportan un punto muy sabroso a la mezcla.
- Dos cucharadas soperas de semillas de lino molidas disueltas en 4 cucharadas de agua.
- 3 rodajas de pan de centeno.
- 1/3 barra de pan.
- 1/2 taza de avena.
- 1/2 taza de nueces picadas.
- 2 cucharadas de pasta de tomate.
- 1 cucharada de azucar.
- Sal a gusto.
- Pimentón dulce ahumado.
- Perejil.
- Pimienta negra.
Preparación:
- Mojar el pan normal hasta que abosrba toda el agua y escurrirlo bien.
- Deshacer en migajas el pan de centeno.
- Picar los ajos muy finos. También la cebolla, y las nueces.
- Colocar todos los ingredientes en un bol. Mezclar bien y amasar con las manos hasta lograr la consistencia deseada.
- Puede rellenarse verduras, o agregar en las capas de la moussaka mezclándola con la salsa de tomate, o darles forma de albóndigas y hacerlas girar una a una en una taza con harina.
