En casa me llaman Green as Grass. La historia que me trae aquí comienza cuando estaba estudiando y tuve que hacer un trabajo sobre la adicción a la comida. ¿Sabíais que ésta afecta a muchísima gente? ¿No? Si es así no os preocupéis, ya subiré material en vídeo -muy interesante- para vuestra información.
De allí salté a la manipulación que ejerce la industria alimentaria (especialmente los grandes holdings) sobre lo que compramos y comemos. Y a la necesidad de que la gente conozca y aprecie qué come y hace comer a sus hij@s.
El siguiente paso fue la transición, o sea, ese período en que dejamos de comer carne, huevos, quesos, leche. Lo que ocurre en este momento es que para mantener nuestra zona de confort, intentamos mantener los mismos sabores y las mismas fórmulas.
Poco a poco, y gracias a la abundante información disponible y a la acción de los grupos animalistas, cayó la venda de mis ojos. Estaba costumbrada a ver el mundo desde el axioma que dice que el hombre tiene la naturaleza a su disposición, y hacerme consciente del aberrante sometimiento y explotación que ejercemos sobre los animales. La primera reacción fue de solidaridad, luego repudio y finalmente la campaña.
Finalmente he adquirido una visión más amplia, que incluye también aprender a apreciar cuánto puede cambiar el mundo si intentamos ser más respetuos@s con nuestro entorno próximo. Porque es muy fácil adherir a una campaña de defensa de las ballenas contra la caza ilegal, pero al mismo tiempo puede que estemos consumiendo plásticos sin control e invadiendo el planeta con nuestros residuos no biodegradables…
Bueno, no os doy más la lata. Ya es suficiente por hoy. Como veréis, no soy más que una vecina normalita que quiere compartir material, especialmente con aquellas personas que intentan incluir nuevas opciones y no tienen claro cómo hacerlo. Mi deseo es que éste sea un canal de comunicación prolífico, y os digo que espero veros por aquí.
