Alubias al chimichurri con croquetas de patatas

Alubias al chimichurri

Esta receta de alubias al chimichurri con croquetas de patatas es 0% aceite – 100% sabor.
Y, de paso, un buen acopio de proteínas, que vienen de la mano de las alubias, esas pequeñas pero poderosas legumbres que nunca fallan.

Si hay algo que me encanta de las alubias es su versatilidad. Admiten mil combinaciones y estilos, y se adaptan fácilmente tanto a platos tradicionales como a propuestas más modernas. Esta versión con chimichurri es un ejemplo perfecto: conserva la esencia de un buen plato de cuchara, pero con un giro inesperado que despierta todos los sentidos.

Romper con el típico guisado o la clásica fabada puede ser más fácil de lo que parece. El chimichurri, con su mezcla de hierbas frescas, vinagre y especias, transforma completamente el resultado. Le aporta frescura, carácter y un sabor que se sale del molde. De repente, las alubias adquieren un aire nuevo, más ligero, más vivo, casi veraniego.

Además, esta es una época ideal para preparar chimichurri: los mercados están llenos de pimientos de distintos colores —rojos, verdes, amarillos—, que aportan no solo sabor sino también una alegría visual al plato. Esa paleta de colores naturales hace que el chimichurri no solo sea un condimento, sino casi una celebración en sí misma.

Ahora bien, un plato de alubias al chimichurri, denso y sabroso, pide a gritos un acompañamiento suave que equilibre la intensidad. Algo que no compita, sino que acompañe. El arroz blanco es una opción clásica, pero si queremos ir un poco más allá (porque antes muertas que sencillas), unas croquetas de patata al horno pueden ser el complemento perfecto.

Crujientes por fuera, tiernas por dentro, y sin una gota de aceite. Hornearlas no solo simplifica la preparación —adiós al engorro de freír—, sino que además elimina el exceso de grasa sin sacrificar sabor ni textura. Se doran suavemente, quedando ligeras y deliciosas, perfectas para combinar con las alubias.

El resultado es un plato completo y equilibrado, con proteínas, hidratos y una buena dosis de sabor casero. Un ejemplo de cómo la cocina vegetal puede ser sencilla, saludable y, al mismo tiempo, irresistible.

Comer bien no tiene por qué ser complicado, y mucho menos aburrido. Basta con animarse a probar combinaciones distintas y dejarse sorprender por sabores que, aunque familiares, aparecen con un aire totalmente renovado.

Ingredientes:

Para las alubias:

  • Taza y media de alubias blancas
  • Taza y media de alubias rojas
  • 3 a 5 dientes de ajo (dependiendo del tamaño)
  • 1 cebolla grande
  • 4 pimientos (si son diferentes mejor)
  • 1 tomate cortado en trozos
  • Sal, pimienta, orégano, pimentón, perejil, laurel
  • 1/2 taza de vinagre
  • 1 cucharada de té de azúcar

Para las croquetas:

  • 4 patatas grandecitas
  • 1 taza de leche de soja
  • 2 cucharadas soperas de levadura nutricional
  • sal,perejil, ajo en polvo, nuez moscada, pimienta negra
  • 2 cucharadas de harina
  • 1 taza y media de pan rallado

Preparación:

  • Saltear en una cacerola los ajos, cebolla, pimientos y condimentos (vale! se le puede agregar una cucharada de aceite… pero sin aceite se saltea igual, con un poquitin de agua, o un trozo de manzana rallada).
  • Agregar el tomate, remover para integrar, y agregar a continuación el vinagre y el azúcar.
  • Cuando esto esté burbujeante de calor, agregar las alubias y cocinar por unos 15/20 minutos, agregando un pocillo de agua si es necesario.
  • Para las croquetas, pelar y hervir las patatas hasta que estén tiernas.
  • Escurrirlas y colocarlas en un bol.Agregar sal, pimienta, perejil, nuez moscada, levadura nutricional, y la mitad de la leche (una 1/2 taza).Pisarlas bien con un pisa-patatas, hasta conseguir un puré homogéneo y denso.
  • Colocar en un bol pequeño el resto de la leche, la harina, sal, ajo en polvo y perejil y mezclar bien estos ingredientes. Colocar el pan rallado en otro bol semejante.
  • Coger pequeñas porciones de puré con una cucharita y darles forma de pelotitas. Pasarlas en primer lugar por el bol con la mezcla más líquida y luego por el pan rallado e ir acomodándolas en una placa de horno cubierta con papel vegetal.
  • Hornear a 200ºC durante unos 20/25 minutos, hasta que estén sequitas y tostadas.

Nota:

Una buena idea es acompañar este plato con la salsa densa de tahine que he subido en una entrada anterior. combina de maravillas con este plato.

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