
La sopa de guisantes se prepara desde tiempos inmemoriales y forma parte de la cocina tradicional de muchas culturas, debido principalmente a su alto valor nutricional y su bajo costo, y a que los guisantes secos son de muy fácil almacenamiento.
Fue en su momento una comida ideal para tripulaciones y ejércitos, donde, según se cuenta, se preparaba tan espesa que uno podía clavar la cuchara en el fondo del plato y ésta se quedaba de pie.
Esta sopa es ideal para reforzar de manera saludable esos menús que nos dejan en la duda si serán suficientes o no. Va genial como primer plato para una comida especial, o cuando tenemos invitados. Además de su textura y su sabor, su brillante color verde le da un atractivo y una presencia que destaca y llama a probarla.
Volviendo a sus orígenes y a su historia, hay una canción infantil inglesa, de esas que se cantan en parejas golpeando las manos de la compañera, que dice lo siguiente:
Pease porridge hot, pease porridge cold,
Pease porridge in the pot, nine days old.
Some like it hot, some like it cold,
Some like it in the pot, nine days old.»
Se solía (y se suele) preparar con cerdo o bacon, pero ésta es una adaptación que toma de la receta tradicional todo lo bueno y deja el resto. Y el sabor no se resiente en absoluto!
Se la puede dejar hecha y calentarla en el momento de consumirla. Es una de esas comidas que sabe mucho mejor si no está recién preparada. Esto es otra ventaja, ya que nos permite anticiparnos, o directamente hacer doble cantidad y almacenarla en el congelador y echar mano de ella en cualquier momento.
Se puede preparar en versión smoothie (super cremosa) o campesina (con más «textura»).
Con respecto a los guisantes… lo ideal es conseguir los guisantes secos partidos, ésos que venden en tiendas de alimentación o en los negocios de barrio. Tienen más sabor y son más arenosos! Pero si las circunstancias no lo permiten, se puede echar mano de las que se venden congeladas en el súper.
Es preciso tener en cuenta, en el caso de utilizar los guisantes secos, que hay que remojarlos previamente.
Ingredientes:
- 3 dientes grandes de ajo.
- 1 cebolla grande.
- 1 puerro.
- 3 zanahorias.
- 2 tronquitos de apio.
- 2 patatas.
- 2 tazas de guisantes (congelados o remojados durante la noche).
- 1 litro y medio de caldo de verduras.
- 2 cucharadas de zumo de limón.
- 1/2 cucharadita de liquid smoke (si no lo conseguís no pasa nada, pero si lo tenéis en casa, será lo que le dé un sabor ahumado delicioso). No os paséis! Con eso es suficiente.
- tomillo, pimentón ahumado, sal, pimienta negra.
Instrucciones:
- Saltear durante unos minutos, en una olla, el ajo, la cebolla, el puerro, el apio y las zanahorias. Incorporar la sal, el tomillo, el pimentón y la pimienta.
- Agregar los guisantes y el caldo. Cuando llega al punto de ebullición, agregar el zumo de limón, tapar y bajar el fuego.
- Remover de tanto en tanto.
- Cocinar durante unos 45/50 minutos, hasta que los guisantes estén tiernos.
- Si tenéis una batidora de inmersión, una vez apartada la olla del fuego, triturar la mezcla hasta lograr la consistencia deseada. Si no, tendréis que esperar hasta que se enfríe y pasarlo por la licuadora.
- Servir sola, o con croutones de tempeh, o picatostes…