
Desayunar con pancakes vegetales es un lujo en su versión más saludable.
Los pancakes, o tortitas, son un plato muy popular en Estados Unidos de América, que a la vez se ha extendido por todo el planeta.
En nuestra familia tenemos la costumbre de desayunar con pancakes los domingos. Y cuando decidimos dejar de comer productos de origen animal fue un poco traumático encontrar la receta que se acerque más a la que hacía mamá. Qué puedo deciros, después de muchos intentos llegamos a la conclusión de que menos es más: la combinación más básica, más simple, es la que más se acerca al sabor original. Súper fácil!
Antes que nada, es imprescindible aclarar qué alternativa utilizo en lugar de huevos. La verdad verdadera es nada. Desde mi punto de vista los huevos, quitando el colesterol, no le aportan nada a los pancakes. No hace falta realmente ningún sustituto para los mismos. Haremos como si los huevos no exisitieran.
Sus puntos buenos
Si prescindimos de la mezcla pre-preparada que se puede conseguir en el súper y nos tomamos el trabajo y los hacemos en casa desde cero (que no es trabajo, no! es en verdad muy fácil de preparar), podemos conseguir un desayuno bastante sano, apetitoso y consistente para esos días en los que podemos sentarnos, saborearlos y disfrutar de ver pasar plácidamente el tiempo.
Otra ventaja es que aunque básicamente consiste en tortitas con mantequilla y sirope, da pie a probar diferentes variantes como topping. Éstos pueden ser jarabes, coulis, diferentes frutas frescas (bananas, frutos rojos…), toques extra de sabor, como canela, cacao…
Los riesgos
Claro que podemos dar un salto y pasarnos de la raya. Básicamente como con todo. Podemos optar por utilizar siropes con alto contenido de fructosa, pasarnos con la materia grasa, y echar por tierra nuestro propósito de comer comida saludable.
Entre uno y otro extremo, las posibilidades son infinitas. Una buena idea es, siempre, probar. Y cuando encontramos nuestra versión favorita, hacerle honor!
Ingredientes:
- 1 taza de harina común (podéis mezclar 2/3 de harina común y 1/3 de harina integral, pero no más, si queréis quedaros relativamente cerca del sabor y la textura original).
- 2 cucharadas de azúcar.
- 1 sobre de polvo para hornear.
- Una pizca de sal.
- Una taza de leche de soja sin aditivos.
- Mantequilla vegetal.
- Ingredientes a gusto de quien cocina: sirope de arce, de chocolate, coulis de frutos rojos, frutas frescas (arándanos, frambuesas, fresas, bananas en rodajas), canela, azúcar glas…. Recordad la regla del menos es más: los paladares exquisitos son aquellos que pueden descubrir qué hay dentro de una preparación. Si llenamos una comida con demasiadas cosas en cierto modo pierde su esencia!
Preparación:
- Mezclar en un bol la harina, azúcar, polvo de hornear, sal y leche, y mezclar todo muy bien con un batidor de alambre. Mezclar hasta que no queden grumos, no batir!!!!
- Dejar reposar 10 minutos.
- Colocar sobre una plancha o sartén grande (a temperatura o fuego medio-alto), una cucharadita de mantequilla vegetal, distribuirla bien sobre la superficie, y volcar sobre la misma la mezcla, de a cucharadas del tamaño que deseamos los pancakes (suelen ser dos o tres cucharadas de mezcla). Con la parte convexa de la cuchara distribuirla dándole forma redonda.
- Cuando sobre la superficie empiezan a formarse burbujas, es el momento para darlos vuelta con una espátula, y dejarlos hasta que se hagan del otro lado.
- Cuando ya están hechos y tostados, retirar de la plancha y colocar en un plato con ingredientes complementarios que se desee.
- Comer calentitos!!

NOTA: Otra opción muy popular es, como alternativa a colocar los frutos rojos sobre las tortitas, agregarlas a la masa, así quedan en el interior. Nosotros somos fanáticos de los pancakes con arándanos. Cuando se cocinan se convierten en una especie de increíbles bombitas de un líquido oscuro y azucarado. Pero si los introducimos en la mezcla y removemos para integrarlos, se convierte todo en un pegote color gris con poca gracia. Por eso, lo mejor es colocar la mezcla en la plancha o sartén, y en ese mismo momento agregar los arándanos dejándolos caer de manera que queden uniformemente distribuidos.