Ravioli de pimientos y ajos asados con miso

Ravioli de pimiento

Estos ravioli de pimientos y ajos asados con miso son realmente especiales.

La verdad es que hacer ravioli caseros no es cosa de todos los días. Es una tarea que exige una buena disposición y preparación previa. En mi caso, sólo los hago dos o tres veces al año. Pero los disfruto tanto!

En el sitio donde vivo no hay fábricas donde poder conseguir una buena pasta rellena fresca. Y menos aún 100% vegetal! Por lo tanto, en mi caso, tengo 3 opciones:

  1. No comer ravioli
  2. Comer los del súper ( hay sólo 1 opción vegana)
  3. Hacerlos yo

O sea…. Está todo muy claro y no caben más aclaraciones. Capisci?

Ravioli de pimientos y ajos

El relleno de esta receta es súper fino, sabroso y cremoso. Al sabor intenso y dulzón del ajo asado, le agregamos la intensidad del miso y la levadura nutricional, lo que da como resultado una crema que, aun utilizada en pequeñas cantidades, se distingue perfectamente en el conjunto. Y la masa con el pimiento incluido es otro toque de efecto: no son unos ravioli del montón. En absoluto!

En este caso, necesitaremos hacer dos tareas previas. En realidad llevan 2 minutos de preparación, pero sí requieren anticipación, o sea, hacerlo el día anterior. De otra manera nos pasaremos toda la mañana (o la tarde) en la cocina, y tampoco queremos eso, verdad?

Elaboración en etapas

Las dos tareas previas que mencionaba antes son asar los ajos y el pimiento. Con el ajo está muy claro: cogemos una cabeza entera, le quitamos el exceso de piel y le cortamos la parte superior, dejando a la vista los «ojitos» desde donde nos mira cada dientecillo. Lo envolvemos en papel aluminio y los llevamos al horno.

Con el pimiento otro tanto: lo lavamos bien, lo aceitamos un poco (sin cortar, entero!) y lo envolvemos en papel aluminio.

Tanto uno como los otros se llevan al horno a 200 grados por unos 20 minutos y se dejan enfriar sin retirar el papel que los cubre. Cuando se enfrían, los colocamos en una bandejita y los dejamos hasta el día siguiente en la nevera.

Una vez hecho esto, ya está todo listo. Cuando efectivamente nos pongamos a ello, el trabajo consistirá en preparar la masa, mientras ésta reposa, preparar el relleno, tomarnos un cafecito mientras éste se entibia y luego armar nuestros ravioli.

Un consejo: a mí me encanta cocinar, y me tomo el trabajo de, a veces, preparar platos especiales, como éste, cosa que no me es posible hacer durante el día a día. Pero, en realidad, no hago este tipo de comidas cuando somos más de 3 o 4 personas, porque, en mi caso, se torna una labor pesada, ya que me resta tiempo de un día de descanso para disfrutar de las cosas buenas de la vida. Porque una cosa es disfrutar cocinando y otra muy diferente es dejarnos absorber por la cocina.

El secreto es, como nos explica tan bien el libro «Como agua para chocolate», de Laura Esquivel (lo habéis leído???), la comida que verdaderamente cae bien es la que se hace con amor y alegría.

Ravioli de pimientos y ajos

Ingredientes (para dos porciones abundantes):

Masa:

  • 300 g de harina común.
  • 150 de agua a temperatura ambiente.
  • 1 pimiento rojo asado (sin piel).
  • 1 cucharada (de las de té) de sal.

Relleno:

  • 1 cabeza de ajos blancos.
  • 1 cebolla pequeña picada muy fina.
  • 1 cucharada de las de té de miso.
  • 1 cucharada sopera de levadura nutricional.
  • 2 cucharadas (de las de té) de harina, disueltas medio vaso de agua.
  • 2 cucharadas de queso crema vegetal.
  • Sal, pimienta y albahaca.

Preparación:

Masa:

  • Colocar en el vaso de la licuadora el agua y el pimiento asado, y procesar hasta lograr una especie de zumo rojo homogéneo.
  • Colocar la harina y la sal en un bol. hacer un hueco en el centro e ir añadiendo de a poco el líquido hasta formar un bollo consistente pero tierno.
  • Llevarlo a la encimera y amasarlo bien ( mas o menos 10 minutos).
  • Hacer una pelota con la misma y dejarla reposar, cubierta por un trozo de film, durante una media hora, durante la cual iremos preparando el relleno.

Relleno:

  • Colocar una cacerolita al fuego y saltear en ella la cebolla.
  • Mientras ésta va tomando un color transparente, le agregamos el ajo, «exprimiéndolo» directamente sobre la cebolla. No es necesario cortarlo, ya que después de haber sido asado se convierte en una crema.
  • Agregar también una cucharada de miso. Mezclar bien para integrar todo.
  • Cuando la mezcla está en plena cocción, agregar el agua mezclada con la harina y remover constantemente hasta que vuelva a burbujear.
  • Retirar del fuego y agregar a la mezcla la levadura nutricional, sal, pimienta y albahaca.
  • Por último, incorporar el queso crema dejar enfriar todo para proceder al armado de los ravioli.

El «montaje»:

  • Espolvorear la superficie donde se va a trabajar. Cortar la masa en dos o tres trozos para facilitar el proceso. Estirarla con un palote hasta que quede fina, pero a la vez tenga la consistencia necesaria para soportar una cucharadita de relleno. Cortar cada lámina en dos trozos iguales (uno servirá como base y el otro como cubierta)
  • Con un cortante para ravioli marcar la superficie de la masa, y colocar una pequeña cantidad de relleno en el interior de cada marca. Cubrir la misma con la otra mitad y repasar bien los bordes de cada raviolo con los dedos para que se adhieran la base y la cubierta y así evitar que se abran durante la cocción.
  • Cortar las piezas, separarlas de la masa restante y colocarlas en una bandeja espolvoreada con harina.
  • Cocer en abundante agua hirviendo hasta que suban todos a la superficie.
  • Escurrir y servir, cubierto con alguna salsa a elección, pesto, o queso (vegetal) rallado.

Deja un comentario